Los
Heat lograron llevarse el séptimo partido ante los Pacers, por 99-76, y disputarán a partir del próximo jueves la gran final de la NBA ante los San Antonio Spurs. Indiana salió muy fuerte en el primer cuarto, con un juego rápido e intenso, pero los hombres de Spoelstra no se descompusieron, apretaron en defensa y barrieron al rival desde el segundo cuarto con una sólida defensa y rápidas contras.
LeBron James volvió a ser, una vez más, el hombre importante de los Heat. El Elegido acabó con 32 puntos (8 de 17 en tiros de campo y 15 de 15 en tiros libres), 8 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 1 tapón, para un enorme +21 con él en cancha, en 41 minutos.
Pero LeBron no estuvo solo en este séptimo partido.
Dwyane Wade despertó de la mediocridad de partidos anteriores y se fue a 21 puntos (7 de 16 y 7 de 7) y 9 rebotes (+17).
Y
Ray Allen (10 y 3 rebotes), Chris Bosh (9, 8 y 3 tapones), Norris Cole (8, 2 y 4), Mario Chalmers (7 y 2) y Chris Andersen (7 y 5) cumplieron en sus roles más o menos y todos aportaron al bien común.
En los Pacers, el que no tuvo su noche fue
Paul George. El alero terminó con 7 puntos (2 de 9), 7 rebotes y 4 asistencias, lejos de sus promedios en la serie y su equipo lo notó negativamente, como es lógico.
Roy Hibbert (18 y 8), David West (14, 6 y 2 tapones), George Hill (13 y 3) y Lance Stephenson (10, 6, 5 y 2 robos) no tuvieron su noche más inspirada y fueron pasados a cuchillo por un rival que no tuvo piedad y que supo afrontar el partido con la marcha que a éste le correspondía.
Si ya estás registrado, envía tu comentario como Usuario registrado. Si lo deseas, también puedes Registrarte